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miércoles, 22 de noviembre de 2017

¿DÓNDE TENGO QUE FIRMAR?

          POEMA
¿Dónde tengo que firmar?
Así formalizamos nuestra relación,
jurando que sería para toda la vida,
pero ya ves, esa toda la vida duró
lo que dura el llanto de una flor,
y hoy como más ansiedad que aquella
vez, quiero firmar para no tener
que verte más.
En aquella ocasión tuve prisa por amor,
hoy también tengo apuros, necesito
terapias o inventar algo para
que este amor se resigne a morir
en paz.
La cara que tienes en este momento,
refleja el sentir de tu alma, ansiosa
de plena libertad para correr a
enredar las piernas con quien
ahora supone que es su verdadero
amor, y me maldices por haberte
hecho perder el tiempo al cruzarme
en tu camino.
 Por favor; ¿dónde tengo que firmar?

  Autor: Emilio Fernandez

martes, 21 de noviembre de 2017

EL ACTO DE PENSAR Y LA SEMÁNTICA

    ¿SABES CON QUE SE PIENSA?
   Hola amiga(o) pensante. La actividad pensativa se presenta como un acto natural. Tan natural que no se le presta atención al acto en sí, salvo cuando ocurre un descontrol muy grave.
   En estos tres años de publicación por este blog, le he estado dando vueltas al acto de pensar, para hacer resaltar la importancia que tiene para la vida, como individuo y como sociedad.
   He mostrado muchos detalles los cuales espero hayan evaluados y estén de acuerdo con algunos de ellos.
   Hoy quiero que reflexionen acerca de un detalle de semántica, de interpretación de una expresión muy común.
   Si alguien preguntara; ¿con que se piensa? La respuesta va a ser; “con el cerebro o con la mente”.
   En términos físicos, el ser humano siempre hace o ejecuta una acción con algo; oye con los oídos, ve con los ojos, camina con las piernas; etc
   Esta pregunta o la respuesta a esta pregunta es comprometedora para el pensante, ya que tiene que dar esa respuesta. “piensa con la mente o con el cerebro, y de paso es así como afirman los científicos”.
   Es posible que sea un pensante con gran claridad de sí mismo como ser espiritual, y sepa o haya comprobado que puede oír sin oídos, ver sin ojos, desplazarse sin usar piernas y pensar sin usar el cerebro o la mente.
   Pero como la mayoría de las personas no pueden entender como alguien puede pensar si no tiene algo con que pensar, y lo van a ver como candidato para el manicomio, debe responder como lo hace todo el mundo: “pienso con la mente”; es la manera acordada.
   Esta mayoría de personas cree de manera firme que piensa con la mente o el cerebro. Es decir, no puede concebir ideas si no tiene un cerebro.
   Ahora si se les pregunta; “quien es el que piensa? Responde de manera correcta y enfática; “YO”.
   El asunto es para saber a qué “YO” se refiere. Puede estar considerando ese yo en él como ser espiritual, o como considera que piensa con el cerebro, ese yo se fundamenta en la mente o el cerebro.
   Quien piensa es el pensante, la mente procesa información, hace cómputos, y mantiene la programación en el aire las 24 horas del día.
  La mente es un sofisticado sistema de comunicación usado por el pensante.
  La mente procesa datos y este proceso “NO es pensar”.
  El cerebro procesa todas las precepciones que recibe el cuerpo, pero este proceso “NO es pensar”.
   Hay que diferenciar estas actividades. La computadora procesa, hace cálculos, ella te da respuestas y con ella te puedes comunicar y hasta tener acceso a “nubes” base de datos globales, a través de internet. Pero ella no piensa.
   ¿Para qué es importante aclarar la semántica de esta expresión?
   Un pensante que sabe diferenciar cuando piensa él y cuando su mente procesa, tiene el poder del pensamiento creativo y el poder para materializar los efectos de sus ideas en sí mismo.
   El poder de las ideas, la efectividad de los decretos o postulados, solo es posible hacerlo a consciencia, si se ha comprobado o experimentado que uno como ser espiritual es el que piensa, y no necesita un cerebro para producir sus ideas.
   Es imposible controlar la actividad pensativa, si todavía se cree que se “Piensa” con la mente o con el cerebro. En este caso habría que controlar el cerebro o la mente para lograr que piense las cosas como se desean. 
    Esta manera de pensar, por mucho respaldo científico que tenga, choca con un principio fundamental. Tú, el pensante, el ser espiritual.
  Pensar con la mente, puede ser una expresión inofensiva si no se está usando el significado literal. Ya que este implica en su interpretación que el pensante no piensa.
  Pero no solo que no piensa, deja ver que el pensante necesita un órgano, o un mecanismo para poder pensar.
  La mente es un sistema de comunicación entre el pensante y el mundo que le rodea y él genera sus ideas y usa la mente para comunicarlas.
  Un pensante, o espíritu como lo llaman tradicionalmente, ve sin ojos, oye sin tener oído, recuerda sin tener cerebro, etc. Lo hace cuando muere el cuerpo y anda por allí recordando su familia y tratando de comunicarse con ellos.
  Esta “muerto” dicen, pero no está tan muerto, ya que anda por ahí buscando el camino del cielo, o cuidando la fortuna que dejó enterrada, (ahora en los bancos) y la familia la está despilfarrando.
   Se llevó su mente, full de todos los recuerdos de la vida que acaba de vivir y de todas las que ha vivido, pero eso no significa tampoco que la mente es la que piensa por él.
  El espíritu es un fenómeno que causa fenómenos inimaginables, no te voy a convencer, ni lo pretendo, pero oye esto; “todo espíritu puede hacer realidad lo que se le antoje. Para él por su puesto.
  Los ambiciosos, arrogantes, vanidosos cuyos egos quieren sentirse superior a los demás, esos quieren causar fenómenos, pero fuera de sus mundos, para que todos los vean, los aplaudan, los admiren, así por dentro lleven un infierno en llamas.
  ¿Qué hace un pensante?... PIENSA. ¿Qué hace un espíritu?... No sé, en las películas atraviesan paredes, y andan espantando gente por ahí, y ayudando al médium a ganar buen dinero.
    No se puede exigir control del acto de pensar, creyendo que se piensa con la mente.
  Si eso es lo que se cree, entonces, ella eres tú y tú eres ella, y cuando quieres controlar los pensamientos o la mente, te quieres controlar tú, pero tú no eres neurólogo o psiquiatra, así que no te queda más remedio que ir al experto, y eso lo vas hacer en caso extremo.
    Aquel pensante que desee hacer cambios radicales en su vida, le hace falta entendimiento del “ACTO DE PENSAR”. Debe estar lo más claro posible si quiere tener éxito.
  No hay excusa para observar, para ver y analizar lo que haces a diario. Ahí estás pensando, concluyendo ideas después de haber leído este escrito.

   Espero que te ayuden. Ha sido un grato placer. Buen provecho al pensar.  Nos vemos pensante.   

domingo, 19 de noviembre de 2017

ENSUCIANDO EL AMOR

           POEMA
Te ofendí con soeces palabras,
como lo siento amor mío.
No era mi intención herirte,
es una gran falla
de mi enamorado corazón
que no sabía que tenía
y de inmediato debo corregir.
Me ofusque por celos infundados,
se me nubló la mente
y perdí la razón.
Esas lágrimas me duelen,
ese rostro compungido
me taladra el alma,
y siento deseos como de morir
por mi injusta crueldad.
Lo lamento, mi arrepentimiento
es sincero, mi amor sufre tanto
o más que el tuyo,
y no voy a permitir
que esta escena se repita,
así tenga que cortarme la lengua.
Cuenta que te amo,
y mi amor tiene que ser diáfano
cristalino y puro como
el agua de manantial.
Lo lamento vida mía,
esto no se vuelve a repetir.

Autor: Emilio Fernández

sábado, 18 de noviembre de 2017

UN VOLCÁN HIZO ERUPCIÓN

               POEMA
Me sorprendiste con esa proposición.
No sabía que llevabas ese inmenso
calor por dentro.
No me pareció que nuestro trato
afectivo fuera para tantos deseos,
o fue, que fuiste tú la sorprendida
por la erupción de un volcán de pasión
erótico, que tenías que sofocar
o la carne se iba a comer a sí misma
por la furia de su fuego.
Guarda silencio, reposa la carne y dale
tiempo a tu alma para que reflexione
y no comprometas el corazón hasta
no estar segura de que fue una
erupción, pero de sentimientos de amor.
y ese amor, fue el que te provocó
tantos deseos.
Lo que haya sido que te impulso
a mis brazos, vas a encontrar en mí,
sentimientos dispuestos a continuar
hasta crear un jardín de rosas rojas,
nutridas con la sangre amorosa de mi
corazón.

  Autor: Emilio Fernández      

viernes, 17 de noviembre de 2017

LE VENDIÓ SU ALMA AL SISTEMA

ÉXITO EN LA VIDA, EL GRAN SUEÑO DE LOS PENSANTES
  Hola amiga(o) pensante. Mi respeto a los orgullosos pensantes que se dicen, han tenido éxito en la vida y son ejemplares para que los imiten. Y mi respeto a quienes madrugan y casi no duermen para lograr ese éxito.
  Yo soy uno de los que no le da ni frio ni calor estos orgullos, ni está en mis planes buscar ese éxito, tal como observo que se lo plantean y como se lo enseñan a las nuevas generaciones.
   Tener metas y sueños es fundamental en la vida, (parece una contradicción de mi parte) Ya que son estas las que permiten ese éxito que tanto anhelan los pensantes que se dicen estar conscientes de lo que quieren.
   Yo hace tiempo me pregunte; ¿Éxito en la vida, pero en cuál vida? Recuerdo que alguien muy querido me explico (mi papá) y me puso ejemplos de lo que eran personas exitosas en la vida.
   Quedé como un irreflexivo, o un bruto, no podía entender, pero callé, seguí haciéndome la pregunta; “éxito en la vida”.
   Di muchos tumbos desde mi juventud, pero llegue a una conclusión y tome una decisión, (afortunada conclusión y decisión) Me dije, “voy a trabajar para tener éxito EN MI VIDA; no en la vida”.
   El éxito en la vida, sin el éxito en mi vida es una falacia. No caeré en esa trampa, primero resuelvo los misterios de mi propio mundo y luego veré que hago.
  Y nunca abandone ese objetivo, la conquista de mí mismo no fue nada fácil, ni lo logre en tres días. Pero lo logré, el éxito “en mi vida” es tan grande y espectacular que, no han parado los fuegos artificiales de celebración.
   Pero todo eso sucede por dentro, por fuera parezco el mismo no exitoso de siempre.
   El sistema tentador, no cesa de intentar captarme para que corra detrás de sus iconos, para llegar a ser más que ellos, tan exitosos como ellos, o más. Los record Guinness y la historia esperan por mí.
   Y yo me río (por dentro), ya llegué a donde quería llegar, me da igual ser uno más del montón desde sus puntos de vistas.
   A la misma familia le importa un carajo este éxito, esa no es una herencia que tenga valor y no tienen como vanagloriarse o hincharse un poco cuando hablen de su papá, de su abuelo, de su hermano, de su primo, etc. (No es que no me quieran, pero como les gustaría se hijo o familia de un famoso)
  Te preguntaras; ¿y a que se debe que hables de esto que parece tan personal? 
   La razón, la saben aquellos que han tenido éxito en sus vidas, o con sus vidas. Ellos si pueden entender lo que se siente, no solo la gran felicidad y satisfacción, también lo que se siente al ver como la humanidad se conduce como diletantes con sus propias vidas y aspiran tener éxito en una vida que es una ilusión.
  Una vida de éxitos no significa nada, en términos de consciencia espiritual.
   El único futuro que debe preocupar en esta ilusoria vida, es el futuro como consciencia.
   Pero esto no es real para quien esta agobiado por las necesidades de supervivencia.
   Imaginen un pueblo como el venezolano, que, hasta el mismo dinero, (el papel moneda se vende como mercancía ganándole hasta 25% o más). El efectivo escasea y ni los bancos, a veces no tienen como darte tu dinero, o te dan una pequeña cantidad.
   Más apremiante las necesidades, más real se le hacen los sueños de convertirse en millonarios o ser exitosos en la vida. No importa un carajo la propia vida.
   Hace años decían una expresión, “le vendió su alma al diablo”.
Yo digo ahora; “Le vendió su alma al sistema”. Y el sistema si está teniendo éxitos con las vidas de quienes quieren conquistar sus señuelos.
  ¿Han visto las carreras de “galgos” o perros? Los pobres corren detrás de un conejo que, si lo logran agarrar, cosa imposible, no se lo pueden comer.
   Así andan corriendo la mayoría de los pensantes en este planeta.

   Esta es la razón, por la que te hable de mi vida. Un gran saludo y buen provecho con los éxitos en tu vida. Nos vemos pensantes.

jueves, 16 de noviembre de 2017

TIEMPO IRREVERENTE

               POEMA 
El tiempo pasa irreverente
a través de mi alma susurrándome
con maldad; “la amas, todavía 
la amas”.  Y yo, cabizbajo,
con gestos de disimulada afirmación 
le respondo.
“Si, la sigo amando, la llevo aquí dentro
de este pecho y en esta mente
incrustada como la punta de una 
flecha rota que duele más sacarla, 
que llevarla ahí lastimando el alma
cada vez que pienso en el amor.
No me explico que clase
de amor es este, en lugar de
ir apagando con el paso del tiempo,
se acentúa, crece, y mortifica
sin piedad al saber que andas 
por ahí, por no sé dónde,
pero con la esperanza, que cuando 
la encuentre, correrá a mis
brazos para decirme: “te amo”.
Ni siquiera sé dónde vive ahora, 
si está sola o tiene ya familia, 
pero salgo a caminar por sitios
diferentes, para ver si la veo, 
para saber si su imagen que llevo de
estandarte, merece ya la pena de
tanta añoranza, y tantos deseos 
de volverla a ver”.
Tiempo malvado, no te burles, 
deja ya de faltarme el respeto,
si tú sabes la verdad de a quien
ella ama, y no soy yo, entonces, 
bórrala de mi mente y de mi corazón, 
y déjame vivir en paz” 
Autor: Emilio Fernández

miércoles, 15 de noviembre de 2017

ATARDECER DE UNA GOLONDRINA

                 POEMA
Golondrina que revoloteas al atardecer
para hallar un lugar donde dormir y
descansar de los golpes de la vida.
Aquí estoy, con los brazos abiertos,
con todo el espacio de mi pecho,
disponible solo para ti.
Protegeré tu sueño, te abrigaré
de las lluvias y cuidaré que despiertes
con una amplia sonrisa de dicha.
Placer que querrás vivir cada orto
por el resto de tu vida.
No revolotees más, la vida es corta
y pesarosa cuando pasa la primavera.
Desde aquí te he estado mirando,
observo tu cansancio y desanimo,
la esperanza se va frustrando,
el ocaso está a punto de extinguirse
y las tinieblas espantan el valor,
señal para atraer depredadores
de agotadas golondrinas que no
han encontrado un lugar seguro,
donde se le trate con amor.
La tenue luz que se asoma por el
horizonte es producto de mis ruegos
al sol para que te diera oportunidad,
pero el tiempo y la energía se acaban
y los corazones sufren infartos,
imprevistos que troncan las esperanzas.
Ven a mi amor y haz de mi tu nido
para el resto de nuestras vidas.

Autor: Emilio Fernández