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sábado, 24 de febrero de 2018

ASÍ ES EL AMOR


                    POEMA
Creo en el amor, pero no creo en ti.
Las lecturas que hace el corazón de
tus acciones contradicen tus palabras.
No hace falta ser un experto psicólogo,
o saber recetas de cómo reconocer
a una mujer que está enamorada de uno.
El amor que viene, se percibe con los
sentidos del cuerpo, con los sentidos
del alma. Acude como carro de bombero
apagar un incendio, a toda velocidad
y con el sonido de la sirena a todo
volumen para hacer sentir su presencia.
Para llegar a su destino, el amor
no tiene barreras, no hay raciocinio
que lo ignore, y no se puede accionar
la conducta hacia quien se ama,
sin que sea el amor quien dicte las
pautas para el efecto que se quiere
producir.
Y cuando llega, llega con todo su
cargamento de pasión y sentimientos,
su entrega es total.
El amor cubre con su incondicionalidad
el presente, el pasado y el futuro.
Cuando se ama, no importa quien haya
sido, importa quién es ahora, y como
será en el futuro.
Así es el amor, y lo conozco, porque lo
siento por ti.
   Autor: Emilio Fernández

viernes, 23 de febrero de 2018

"LAVADO DE CEREBRO"


 LA CAUSALIDAD PERVERTIDA
   Hola amiga(o) pensante:  Esta es una advertencia o aclaratoria, que me corresponde en vista de que he publicado dos entradas que contienen el fundamento o principio que más se utiliza para convertir a los pensantes en serviles y obedientes para que se comporten como esclavos. (Entradas; “soy mi propio dios” y “eres tu propio dios”.
  Es un hecho comprobado la existencia de personas, grupos o sectas, que para lograr sus objetivos o intereses manipulan a los pensantes para que las ideas o pensamientos que produzcan sean los que convienen a esos intereses.
  Se oye mucho la expresión, “le lavaron el cerebro”. Por lo general, este “lavado” se hace en acuerdo con el pensante. Es decir, no hay uso de violencia durante el proceso de convencimiento. Cuando ya está atrapado en las creencias, se le puede dar hasta con los pies.
   El principio o fundamento que se utiliza es; “Eres causa de toda la realidad que experimentas” o “eres efecto de tus propias decisiones”.
  Pensar que nada sucede por “casualidad”, es la confirmación de creer que todo efecto tiene una causa. Una ley o principio usado también en el campo de la ciencia.
  En el campo espiritual soy uno de los que considera, que cada pensante es CAUSA de los efectos que experimenta o de la realidad que vive “en su mundo”. Argumento que repito con mucha frecuencia en mis artículos.
  Yo particularmente siempre separo “el mundo propio”; (personalidad, mente, y efectos psicosomáticos o efectos en la salud física) de los efectos recibidos del mundo que compartimos con otros pensantes.
  Estos dos mundos están íntimamente relacionados y recaen en la responsabilidad del pensante, pero no se puede aplicar el principio de “CAUSA” de la misma manera a la hora de resolver dificultades en ambos mundos. (Más adelante explicaré los motivos).
  El asumir ser CAUSA absoluta de la realidad que experimentamos o de los efectos recibidos, puede ser visto y usado como un juicio anticipado de crímenes cometidos, cuando los efectos experimentados son considerados NEGATIVOS.
  En otras palabras; si sufres un accidente, te enfermas o algo “te sale mal o te sucede”, o no estas cumpliendo las reglas que te han impuesto “, no solo estás cometiendo un crimen, eres un criminal con un pasado lleno de pecados”.
  Por esa razón estas sufriendo tu castigo y te lo mereces. Esta es la trampa, el pensante debe considerar que se merece el castigo. Y lo recibe con gusto para redimirse y volver a ser merecedor de los privilegios que le han ofrecido.
  Por ejemplo; el Karma, usado por el budismo y el hinduismo, se le da este significado retorcido de que estás pagando un castigo por crímenes que cometiste en esta vida o alguna anterior.
  Este sesgado enfoque te hace ver, que solo si eres “CAUSA BUENA”, nada te sale mal o nada malo te pasa.
  Pero que significa ser “causa buena”; que seas obediente, que sigas al pie de la letra lo que se te ordena o indica, sin que emitas juicio u opinión. Es decir, prohibido PENSAR.
  El objetivo es cortar a lograr suprimir la autodeterminación del pensante. Solo puede hacer uso de la actividad pensativa para estar de ACUERDO., para decir amen a todo lo que le digan las autoridades dentro de la organización.
  Los absolutos no se pueden obtener, no existe una acción absolutamente buena o que beneficie a todo aquello donde lleguen sus efectos. Por ejemplo; usas un antibiótico para curar una infección y las bacterias no son felices con el resultado, aparte de los efectos secundarios dentro del mismo organismo.
  Lo bueno y lo malo es relativo, hasta depende del punto de vista de quien lo mire. Y el éxito material o espiritual se logra viniendo desde abajo, sufriendo tropiezos, cometiendo errores. La misma acción de vivir o sobrevivir tiene sus altos y sus bajos.
  No hay manera que un pensante en su rol de CAUSA, solo produzca efectos positivos en sí mismo, en los demás y el mundo físico que le rodea.
  Los fanatizados o extremistas que son seguidores dentro de un grupo, en las creencias que han ACORDADO, son absolutistas y se consideran dueños de la verdad. Un privilegio que les hace sentir que están por encima del resto del mundo.
  Esta posición radical despoja al pensante de todo sentimiento humanitario, comprensivo, consideración, o que conlleve amor en algún grado, hacia aquellos que no están de acuerdo. Suprimen su esencia espiritual para cumplir con las exigencias del orden al que pertenecen.
  Pero también hay los manipuladores y auto endiosados líderes que encabezan estas organizaciones. Estos son pensantes conscientes que sus enseñanzas están sesgadas para lograr obediencia, servilismo o esclavitud en todo sentido.
  Los creyentes o integrantes de estos grupos son cercados con la responsabilidad, o su rol de CAUSA plena sobre sí mismo, con la absurda interpretación de que, si te enfermas, sufres el mínimo accidente, o cuestionas algo dentro de la organización, etc. significa que algo malo has cometido o estás cometiendo. Y la solución es recibir CASTIGO o condenarte al infierno por la eternidad.
   Cuando no es castigo directo del “dios” que usan, te castigan ellos en nombre de ese “dios”. Y los manipulados, felices de que les castiguen para seguir teniendo la oportunidad de pertenecer a los elegidos o privilegiados.
   Las personas atrapadas en ciertas creencias que pasan por dificultades, sienten la necesidad de hacer enmiendas, arrepentirse, a veces no sabe cuál es el crimen, ni siquiera recuerda haber cometido uno, pero está seguro que algo malo ha hecho y que esa es la razón de su enfermedad.
   Los efectos tienen una CAUSA, pero no necesariamente los efectos negativos (negativos; aquellos efectos que no nos convienen) son consecuencia de crímenes.
  Un niño enferma y a los seis meses de vida muere, y estos extremistas radicales, explican de muchas maneras que existe el crimen, si no es en esta vida, debe ser alguna de las tantas que ha vivido, y para no dejar camino a otra respuesta; si no es criminal el niño, entonces está pagando los crímenes de sus padres. (Hasta por el cuento de Adán y Eva se merece sufrir)
  Así piensan muchos; “Los millones de niños que mueren por desnutrición en el mundo, son espíritus que están recibiendo el castigo que se merecen. Por lo tanto, está bien que se mueran de hambre.
  Con esta filosofía a ninguno de estos radicales o esclavistas les importa su muerte. Y la sociedad en su mayoría que es creyente, es indiferente y no busca solución a “los problemas castigos”. Todo lo dejan en manos “de su dios”.
  A veces de manera despectiva se usa la expresión; “tiene lo que se merece”. “es un castigo, está pagando sus crímenes”, así que no merece ni compasión.
  Para estos extremistas, de bueno y malo, dueños de la verdad, no hay margen para acciones mejores que otras, o menos beneficiosas que otras.
  No admiten decisiones erróneas por falta de conocimiento, o por alguna otra forma de razonar que no fue la mejor, y cuyos efectos de la acción son desastrosos.
  Los cuerpos físicos no se deben enfermar, o sufrir accidentes.
  El pensante que se ve a sí mismo como un criminal que recibe el castigo que se merece, es capaz de sobrevaluar hechos insignificantes y convertirlos en crímenes horrendos para que se equiparen al castigo que está recibiendo.
  Si padece de cáncer, o está en grave peligro su cuerpo, prefiere arrepentirse y recibir el perdón que un buen tratamiento que le de probabilidades de sanarse.
  Esta trampa social es el arma preferida de las sectas, pero es usada en casi toda organización que necesita serviles, pensantes que puedan ser explotados, que no piensen o tengan sus propias ideas.
  La vida de un pensante no es perfecta, viene desarrollando una personalidad mientras supera obstáculos, adquiere experiencia y conocimiento para mejorar su capacidad de hallar respuestas y solucionar problemas.
   Los errores o decisiones no acertadas producen dolorosos efectos, y aun cuando son acciones razonadas, su desarrollo involucra otros pensantes y circunstancias que no están bajo la voluntad del pensante. Y pueden salir mal las cosas, sin que se haya cometido un crimen.
  Cuando un pensante decide asumir responsabilidad de sus actos, está asumiendo responsabilidad de los pensamientos que produce.
  Como pensante es su deber asumir la CAUSALIDAD de sus ideas o pensamientos conclusivos y decisivos. (por ende, de las acciones)
   Pero cuando existe la idea de ser o no ser un criminal, un pecador o transgresor, el pensante la única manera que lo puede evitar es siguiendo las reglas o normas que le dan para que se comporte “bien”.
  Hay trastornos mentales en algunos pensantes, que los hacen sentir causantes de crímenes que no han cometido y van a las autoridades y se declaran culpables.
  Esta locura de hacer creer a un pensante que es un criminal, o que puede convertirse si no hace lo que le indiquen, es sembrada en los pensantes adoctrinados para explotarlos, hacerlos serviles y obedientes.
  Cuando digo que “eres tu propio “dios” (en tu mundo), esto significa que eres el resultado de los pensamientos que produces. Y toda esa realidad puede ser cambiada por ti, no necesitas castigo ni el perdón de nadie para hacer las correcciones que consideres necesarias.
  Si por tu manera de pensar, te estas produciendo un efecto negativo o que no te beneficia, “no necesariamente” es el resultado de crímenes o pecados cometidos.
  Una cosa es saber que se puede ser mejor y más eficiente, admitiendo la responsabilidad de ser CAUSA de como se ha sido hasta ahora, y otra cosa considerar que se es así, debido a que es un castigo o consecuencias de actos criminales.
  Existen crímenes y criminales, no hay la menor duda. Hay actos dañinos, perjudiciales, etc. contra uno mismo, contra otros, o contra el ambiente proveedor de vida. Pero solo la consciencia de cada pensante le podrá hacer que se sienta un criminal. (Este es otro tema)
  Ha sido un grato placer. Buen provecho siendo tu propio “dios”.  Nos vemos pensante.

jueves, 22 de febrero de 2018

CANALLA


                POEMA
Deseo que te enamores de tal manera
que pierdas el juicio y te domine la
obsesión. De modo que cuando te hagan
lo mismo que tú me has hecho,
te des cuenta que fingir para llevar un
amor a las nubes más altas para
luego dejarlo caer con cruel alevosía,
es la experiencia dolorosa que nadie
en el mundo que la haya sufrido
puede borrar, y las cicatrices de tan
infame traición, recuerdan que no
se puede volver a confiar en cualquier
promesa de amor.
Canalla, eso es lo que te mereces,
no solo fingiste estar enamorada de mí
mientras radiabas tus pretensiones
para hallar el hombre de tus sueños,
te marchas vociferando tu desprecio
y ridiculizando mi manera de ser.
Sabes que alguna explicación
tienes que darle a la gente y a tu nueva
pareja para que confíe en ti,
y como todo cobarde, no encuentra
otro modo de justificar su acto
de traición, que no sea hundiendo
en la basura lo que queda de la víctima.
De todas maneras, algo te agradezco,
te doy las gracias por haberme
permitido conocer y experimentar,
aunque fallido, el verdadero amor…
Canalla.
 Autor: Emilio Fernández

miércoles, 21 de febrero de 2018

¿DIFICULTADES ACEPTÁNDOTE A TI MISMO?


VUELVE A TU ROL DE PENSANTE Y RECOBRARAS TU PODER.
   Hola amiga(o) pensante. Hablamos en la entrada anterior de las dificultades para la aceptación de hechos no deseados, imprevistos, sorpresivos, de gran impacto que hacen que el pensante quede como loco.
  Y quedamos pendientes de ver la diferencia con la aceptación de aspectos de la personalidad o manera de ser y de la apariencia física.
  Los hechos dolorosos o no deseados ocurren, y el sunami de efectos golpean al pensante y su mundo. El estado en que se encuentre el pensante es determinante para el tipo de reacción que va a tener.  Y allí queda lidiando con las secuelas de los efectos recibidos.
  En cambio, su manera de ser y su aspecto físico, son realidades que permanecen con él en un tiempo continuo. El hecho de ser como es no puede olvidarlo con el paso del tiempo como hace con los hechos, ni puede hacer trucos para hacerse el desentendido.
  Estas realidades o las acepta o trabaja arduamente para hacer los cambios que le sean posibles hacer.
  Con las actitudes tiene la opción de cambiarlas por completo, pero con el cuerpo tiene sus limitaciones para hacerle modificaciones.
  Eso sin hablar de los cambios mentales o manera de pensar con respecto al físico, que es la raíz de sus problemas de no aceptación de su cuerpo.
  La persona que está de acuerdo, que si se acepta “tal como es”, logra superar sus problemas, para lograrlo tiene que hacer procedimientos diferentes a los hechos de impacto, que son solo realidades que pasaron y han quedado a nivel de recuerdos. (Registros mentales)
  La nariz torcida, el color de la piel, su débil actitud ante los demás, su miedo, etc. son realidades que están en tiempo presente y su atención no deja de estar enfocada en eso.
  Lograr la aceptación significa lograr hacer cambios de actitudes. Son procedimientos dirigidos a la manera de pensar, por lo tanto, hay que re-evaluar los contenidos de los pensamientos pasados que puedan estar dictando esos comportamientos.
  A diferencia de los pensantes golpeados por la muerte de un pariente, o de un divorcio, que están al borde del nocaut, estos pensantes vienen cargando su cruz con sufrimiento, pero no están en confusión.
   Suena fácil decir: “hay que aceptar los hechos o aceptarse uno mismo tal y como es”. Y sobre todo se ve fácil, cuando es otro quien tiene el problema.
  Muchos casos necesitan ayuda de expertos, sin embargo, insisto en proporcionar un valioso dato para que la misma persona se prepare para resolver todos los problemas que tenga con los efectos de sus ideas o pensamientos.
   El ROL de pensante o pensador, nadie más puede hacerlo por otra persona. Vital es el acto de pensar.
  Todas las personas que existen, están vivas (conscientes), pero solo los que piensan. En el grado que lo hagan, están vivos o conscientes de verdad en ese mismo grado.
  La gente con problemas de aceptación o de cualquier otro problema psicológico puede pagar a expertos para que los guíen, no para que piensen por ellos. Aunque hay quienes pagan para que le digan cómo debe pensar. Son muchas las razones para esa actitud, pero en general, les cuesta asumir el ROL de pensante.
  El rol de pensante es tan, pero tan natural, que muy pocos le paran o le prestan atención.
   Consumen una vida entera y nunca se detuvieron a examinar, “como era que hacían para pensar”. Sabían que pensaban, sabían que sus ideas tenían que ser respetadas, pero nunca se ocuparon de ver como hacían esas ideas.
  Pero eso no es lo peor: tenemos una sociedad con las más encumbradas autoridades mundiales afirmando que el CEREBRO es el que piensa.
  Ellos ignoran aún como hace el cerebro para producir ideas, sobre todo, esas ideas brillantes que han cambiado el mundo. Y si ellos no lo saben, ¿Qué puede saber tu o yo?
  Mientras ellos estudian el cerebro pensante de otro, para conocer todos sus secretos, sus cerebros se vuelven más inteligentes, y ellos permanecen en la oscuridad, hasta el día que abandonen el cuerpo y recuerden quienes son.
  No esperes hacer consciencia de que no eres el cuerpo físico en el momento que debas abandonarlo. Si ya es real para ti, entonces sabes que EL ROL DE PENSANTE, lo tienes tú y no el cerebro.
  Entonces, usa esa consciencia para ACEPTAR, no puedes negarte ya a reconocer que son tus ideas, tus pensamientos o consideraciones los que te están maltratando.
  Y si sabias que tú eres el pensante, pero no habías dedicado tiempo a entrenarte, entonces, usa esa consciencia para enfocarte en hacerte fuerte en el acto de pensar y deja ya de querer tener una MENTE poderosa. El poderoso en tu mundo eres tú, pensante.
   Ha sido un grato placer. Buen provecho aceptándote tal y como eres.  Nos vemos pensante.

lunes, 19 de febrero de 2018

DIFICULTADES PARA ACEPTAR LOS HECHOS


  EL CONTROL DE LA ACTIVIDAD PENSATIVA Y LA ACEPTACIÓN.
  Hola amiga(o) pensante. El propósito de aceptar los hechos cuando estos “son de gran impacto doloroso o emocional”, es para lograr que el pensante deje el tormento que se está provocando el mismo y recupere la tranquilidad y la paz interior.
  Te podrás dar cuenta que aceptar estos hechos de gran impacto no es tan fácil. Muchos te piden que aceptes los hechos por tu bien, pero en la práctica, hacerlo tiene sus dificultades.
  Toda persona pasa por situaciones bastante dolorosas. No hay dificultad para entender, que si se pudieran aceptar los hechos tal cual como son, se logra un equilibrio emocional.
   Aceptar un hecho de este tipo, aparte de ser un acto de responsabilidad para que se pueda apagar el conflicto generado por el mismo pensante con los efectos que lo atormentan, hay un segundo paso que es necesario hacer para cerrar ese ciclo y reiniciar la vida con normalidad.
  A nivel de control de la actividad pensativa, se puede tener dominio del contenido de los pensamientos que se producen y aplacar la tempestad. Este logro de crear la actitud adecuada para confrontar, es un éxito y merece reconocimiento.
  Pero el pensante que no está tratando de huir de los hechos pasados, (esos pensantes que desean olvidar todo de cualquier manera), está en la obligación después que se ha calmado, de volver a ver o examinar los hechos.
  Ahora ya estabilizado, puede hacer una evaluación objetiva, y hacer conclusiones y decisiones que le van a favorecer. Entre los detalles importante que deben aclararse, es la razón de no haber podido mantener un nivel de confrontación y control razonable.
  Los pensamientos que dictaron ese patrón de comportamiento inestable siguen ahí en su mente, y deben ser revaluados o actualizados desde el punto de vista que se tiene ahora.
   La experiencia o el aprendizaje logrado en el transcurso de la vida, pudiera ser mucho mayor en todos los pensantes, pero muchos se quedan haciendo una parodia de aceptación, ya que lo que están tratando, es de no saber más de esos dolorosos hechos, olvidarse de ellos, evitarlos a como dé lugar, y de esta manera no tener que seguir sufriendo los efectos.
   Por debajo de la aceptación está la resignación, ésta por lo general llega cuando la persona se ha cansado de luchar y no tiene otra opción, pero duele observarse que uno se está resignando. Reconociendo su impotencia, dejando que el dolor cale hasta los huesos y seguir viviendo con ese peso.
  Todo comienza con la actitud o el nivel de confrontación que tenga el pensante ante los hechos.
  Ocurre un hecho “doloroso”, el pensante recibe los efectos y pierde el control. Ahora no tiene control del acto de pensar y empieza a generar pensamientos que a crecentan el descontrol y cae en una espiral descendente que empeora su condición.
  La actitud asumida al recibir los impactos que, para él, le produce el hecho, es determinante para lo que va a considerar o a pensar.
  Y esos pensamientos son los que harán que ese hecho se transforme en una calamidad que destroce o arruine su vida; “para siempre”. (como repiten muchos).
   Volvemos a mencionar el tan añorado auto-control. Eres y te comportas como piensas, si estás descontrolado, te estás comportando como lo tienes programado (ya pensado) y ese descontrol no va a parar hasta que puedas sobreponerte por encima de tus propios pensamientos o de tu mente, que activa el viejo programa.
  Esa es la razón por la cual aceptar no es un proceso simple, se trata de control de la actividad pensativa. Hasta que el pensante no se logre calmar, no podrá crear una actitud que le permita “ACEPTAR”.
  Cuando se logra una verdadera aceptación, el pensante puede volver a ver, o a recordar los hechos sin caer en un descontrol imparable. Inclusive se puede experimentar sentimientos o emociones durante la evocación, pero no pierde el control del acto de pensar.
  Lo recomendable; si no se está preparado para circunstancias adversas, es mejor que se empiece a entrenar ya.
  La preparación para convertirnos en pensantes de gran dominio del acto de pensar, no es considerada importante o vital para la vida.
  Haz una encuesta entre tu familia y amigos. No encontrarás uno que le de importancia, pero todos quieren ser pensadores súper-inteligentes, y tener voluntad de hierro.
   Caer o derrumbarse puede suceder en minutos, pero salir o volverse a levantar requiere tiempo y trabajo fuerte, y esa fuerza no se tiene en las condiciones en que se encuentra o que ha caído.
  Como consecuencia puede arruinar su vida y decir cómo algunos afectados; “ese hecho cambió mi vida para siempre”. El hecho es el causante.
  Estamos hablando de hechos que le suceden al pensante y su manera de encararlos. No estamos examinando la aceptación de sí mismo, su personalidad y apariencia física. Estos puntos deben ser tratados aparte.
  Ha sido un grato placer: buen provecho en tu aceptación de los hechos.  Nos vemos pensante.

domingo, 18 de febrero de 2018

CUMPLEAÑOS

 CUMPLEAÑOS
No se que le pasa al tiempo que se está acumulando en mi cuerpo.
Hoy llegó a 68 años. Pero que bien lo siento. Gracias cuerpo.
  Un pensante agradecido.
  

ATTE. QUIÉN TE MIRA CON AMOR


              POEMA
Mirar con amor no es delito,
pero tu procedes como si lo fuera.
La expresividad de tu rostro
exagera el malestar que te causa
cuando me sorprendes mirándote.
Procuro hacerlo cuando no me vez
para no causarte ese ataque de furia.
Lo más extraño es que nunca nos
hemos tratado y no tengo record
criminal del cual puedan acusarme.
Me gustas una barbaridad, esa es
la fuerza de atracción que hace
que te mire con tanta insistencia,
Estoy luchando para vencer ese
ímpetu y pronto te liberaré de esa
Incomodidad. Sin embargo, tengo
una duda; te veo recorrer con
la mirada los alrededores para
ver si te estoy observando y no
lo haces como una persona asustada
o alguien que se siente acosada, o
que siente alivio de no ver el fastidioso.
Más bien dejas traslucir por tus
gestos y expresiones que no pareces
estar feliz de que yo no esté por ahí.
Al contrario, observo frustración,
Si me equivoco en esta apreciación,
házmelo saber para cerrar los ojos
del corazón y dejar tu vida en paz.
Atentamente, quien te mira con amor.
 Autor: Emilio Fernández